sábado, 30 de enero de 2010

INVITUS O EL FACTOR HUMANO

Hace tres semanas que vi el trailer de la película,desde entonces atrajo mi interés. Volví entonces a 1980, estudiaba 2º de bachillerato, cuando llegó a clase Susan, una alumna de intercambio sudafricana. Aunque en esa época ya se veía en televisión algunos conciertos protesta en apoyo de la liberación de Mandela y en contra del apartheid, Susan fue para mi y mis compañeros y compañeras la mayor fuente de concienciación sobre el problema. Aunque era hija de holandeses, había nacido en África, por lo que para ella la novedad era venir a un país en el que no había negros y, sobre todo, donde se le hacia una pregunta tan graciosa y sorprendente como la de ¿y no hay en tu país negros que tengan criados blancos? que le hacia quedar estupefacta después de la carcajada por lo que ella percibía como un absurdo.

Susan se fue a final de curso con un buen nivel de español y con otra mentalidad hacia los negros. En nuestra clase chocaba el racismo natural que esta guapisima, simpatiquísima y buena gente de chica traía de Sudafrica. Su estancia en España, en plena transición, le sirvió para prepararse a vivir otra en su país sin miedo al cambio. Ya en su familia, nos contaba ella, se decía que al régimen sudafricano le quedaba poco, quizás por el carácter europeo de sus padres. Por lo que nos contaba recien llegada a España, en un Inglés bastante difícil de entender, ella veía muchos choques entre lo que pensaban sus padres y lo que pensaban sus amigos y sus familias. No sé si los padres la enviaron a España con la intención de prepararla para vivir en un País que pasaría por una transición, pero consciente o inconscientemente lograron que nuestra amiga extrajera viviese esa experienicia primero en la España de 1980.

Hoy 30 de Enero se celebra el Día Internacional de la Paz, y siempre conmemoro con mis alumnos la vida de Gandhi, cuya muerte es el motivo de poner esta fecha. Pero este año he aprovechado el inminente estreno de la película INVICTUS para añadir otro personaje propio de este día. Así que hace tres semana me llevé el libro de John Carlin, en el que está basado la película, EL FACTOR HUMANO les ley la introducción y no sólo recomende la lectura del resto, sino que les ofrecí prestarles el mío. Alguno ya ha comprado el libro y otros esperan que lo termine para que se lo preste. El lunes veré si alguno ha ido a ver la película, no me cabe la menor duda que el que lo haga ya me lo contará a las ocho menos diez de la mañana nada más entren. Por cierto, que la lectura de la introducción les encantó.

Hoy he visto la película, buenísima, y, como el libro, aunque el libro más la verdad, me ha hecho reflexionar sobre la ventaja de la unión entre las personas frente al egoísmo que, al final, hacer perder a todos. Mandela consigue unir a los blancos y los negros utilizando el deporte, el rugby. En un equipo de blancos que, con la ayuda de su capitán François Pienaar y del único jugador negro Chester Williams, tranforma en un equipo de todos. Tras un trabajo previo de promoción del equipo entre los barrios negros, de aceptación de los signos afrikaner (de los blancos sudafricanos) como los símbolos de todos, del país, Mandela consigue que polícias blancos se abracen a niños negros, que en los bares los sudafricanos todos juntos disfruten de la victoria sin división por el color de la piel. Todo ello utilizando el Factor humano, los sentimientos.

Tanto Mandela como François Pienaar (Morgan Freeman y Mat Damon) utiliza una herramienta básica, EL EJEMPLO. El primero integrandose él el primero en el barrio de "los blancos" y utilizando a los funcionarios afrikaner incluso como escolta. El capitán de rugby no impone, propone, él hace y el que quiera que le siga.

No perderse la película INVICTUS, pero mejor antes leéis el libro EL FACTOR HUMANO de John Carlin. Os ayudará a tener una visión más reflexiva y compresiva del film.