Escribo esta entrada de noche, sentado en una butaca que tengo en la azotea de mi casa de la playa de Chipiona. Entre mis manos el portátil, a su lado en la mesa un vaso con una tónica. La noche está fresquita y ya he visto alguna perseida, aunque espero ver alguna más a pesar de la Luna.
Sin embargo, no quiero hablar de las lágrimas de San Lorenzo, ni de la magia de esta noche fresquita, con el dulce olor a mar. Quiero escribir sobre esta tarde, sentado en la orilla de una playa blanca, con la brisa marina sobre mi rostro, bajo la sombra de mi sombrilla, una botella de agua fresquita, la campana del vendedor de helado, al que más tarde compraré, y a la derecha un imponente faro de 62 metros de altura, construido con la piedra ostrionada que de vez en cuando asoma en la marea baja que hemos tenido. A la derecha un grandioso templo neogótico que se asoma detrás de unas palmeras. En mis manos el libro, y en el horizonte, al final del mar, la puesta de sol.
De pronto, todo desaparece, no hay faro, ni mar, ni santuario, de pronto estoy, nada más y nada menos que en Avignon, con Luisa y Charles, viendo cómo nace una amistad entre ellos motivada por una pasión, compartida por ellos y por mí, hacia la investigación histórica. Todo ello gracias a una decisión valiente de huir, por paradójico que parezca calificar la huida de valiente. Una inquietante historia de un jarrón de leyenda, perteneciente a la época en el que el poder de la Iglesia corrompía la curia que se establecía en la ciudad francesa. Esa es la época del jarrón que Luisa compra a Charles ya en nuestra época, y que motiva la amistad y el amor entre ambos.
Reconozco que cuando compré el libro EL REGRESO A AVIGNON, lo hice al principio por amistad, por solidaridad de una amiga, cuando iba a comenzar a leerlo pensé que al hacerlo inmediatamente después que el de Umberto Eco, El Cementerio de Praga, iba a notar mucha diferencia literaria. Pero mi sorpresa fue muy grata. El libro de Teresa Fernández Serrano, de mi amiga Teresa, cuenta una historia apasionante, se lee con facilidad porque está muy bien escrito, está muy bien documentado y por eso hay que comprarlo y leerlo.
domingo 14 de agosto de 2011
jueves 30 de diciembre de 2010
Había una vez una televisión libre en un país libre.
Quizás ya no sea posible críticas como las de este video. Ahora estamos en manos de Berlusconi, sólo nos queda Emilio Aragón.
miércoles 29 de diciembre de 2010
Hoy quiero hablar de Polonia
Hacia el año 1981 la Iglesia Católica y Ronald Reagan articulan una brutal campaña contra el régimen comunista del General Jaruzeskil. Los telediarios, la prensa y la radio abrían con noticias relacionadas con la movida que el Papa Juan Pablo II había organizado.
En medio de toda esta avalancha propagadística mi profesor de filosofía, José Emilio, nos trajo un artículo que el hoy Premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, había escrito en el País. Lo que recuerdo del artículo es que decía que "hoy queria hablar de Polonia, pero no puedo porque estoy pensado en los crímenes que se cometen en Nicaragua, Guatemala por los paramilitares, en la falta de derechos humanos de la Chile de, todavía, Pinochet, en la hambruna de muchos países de latinoamérica...hoy quiero hablar de Polonia pero no puedo". Jose Emilio también era profesor de Ética en la Universidad de Sevilla, y quería expresarnos la necesidad de ser crítico incluso con campañas justas, como la de la lucha por la democracia en Polonia, porque se usan, se acaparan, unos medios imprescindible para otras luchas más necesarias. Si nos centrasmos en la resolución de un problema, distrayendonos de otros problemas más graves, entonces no estamos sino aumentando la injusticia. Los recursos son limitados y las prioridades son la clave de la justicia.
En medio de toda esta avalancha propagadística mi profesor de filosofía, José Emilio, nos trajo un artículo que el hoy Premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, había escrito en el País. Lo que recuerdo del artículo es que decía que "hoy queria hablar de Polonia, pero no puedo porque estoy pensado en los crímenes que se cometen en Nicaragua, Guatemala por los paramilitares, en la falta de derechos humanos de la Chile de, todavía, Pinochet, en la hambruna de muchos países de latinoamérica...hoy quiero hablar de Polonia pero no puedo". Jose Emilio también era profesor de Ética en la Universidad de Sevilla, y quería expresarnos la necesidad de ser crítico incluso con campañas justas, como la de la lucha por la democracia en Polonia, porque se usan, se acaparan, unos medios imprescindible para otras luchas más necesarias. Si nos centrasmos en la resolución de un problema, distrayendonos de otros problemas más graves, entonces no estamos sino aumentando la injusticia. Los recursos son limitados y las prioridades son la clave de la justicia.
MALOS TIEMPOS PARA LA LIBERTAD
A pocos minutos del 29 de diciembre de 2010 me estremece una sensación, puse CNN+ y veo que ya no hay noticias, que ya no hay opinión, que ya no hay análisis sobre la situación internacional o sobre la economía, que ya no hay debate, que ya no hay entrevistas a escritores, a científicos, a músicos, a cineastas; ya solo hay un cartel repetitivo GH24. Y de fondo la sintonía que confirma el desastre, la de Gran Hermano.
Es como si quitasen la Giralda y en su lugar pusieran un portada de feria, o como si un día de pronto tiran mi casa y colocan una tienda de campaña en su lugar. Ya no interesa cuáles pueden ser las causas de la crisis, o cuáles son las principales noticias culturales, qué está pasando en haiti, Estados Unidos, Afganistan, Irak, Francia, Alemania, Portugal o España. Eso mejor no verlo, o verlo distorsionado desde la perspectiva de la Franquista (o lo que es lo mismo facista y nazi) Intereconomía.
Ya solo nos queda la pública 24 h hasta que la privaticen y la transformen en la fabrica de tontos útiles que no piensan y, por tanto, no critican.
Es como si quitasen la Giralda y en su lugar pusieran un portada de feria, o como si un día de pronto tiran mi casa y colocan una tienda de campaña en su lugar. Ya no interesa cuáles pueden ser las causas de la crisis, o cuáles son las principales noticias culturales, qué está pasando en haiti, Estados Unidos, Afganistan, Irak, Francia, Alemania, Portugal o España. Eso mejor no verlo, o verlo distorsionado desde la perspectiva de la Franquista (o lo que es lo mismo facista y nazi) Intereconomía.
Ya solo nos queda la pública 24 h hasta que la privaticen y la transformen en la fabrica de tontos útiles que no piensan y, por tanto, no critican.
lunes 27 de diciembre de 2010
Tres metros sobre el cielo
Si se quiere se puede decir que es una película típica de adolescentes con chavales guaperas, descardos, a lo Travolta en Grease. Con chavalas inofensivas pero duras de pelar. Bastaría para demostrar esta afirmación utilizar la frase del dialogo de la escena amorosa donde después de hacer el amor viene un tonteo de "te quiero más, pues yo hasta cielo, pues yo tres metros sobre el cielo".
Pero yo veo algo más, veo la ucha entre la pasión y la inteligencia. Veo una verdad que se repite y es que el hombre (más que la mujer) tropieza dos veces en la misma piedra (a veces montado sobre una moto, o sobre un coche). Veo lo fácil que es perdonar cuando hay amor, pero lo duro que es hacer lo correcto.
Y una lección muy importate, no siempre podemos rectificar nuestra meteduras de pata, no solo la muerte es irreversible.
Pero yo veo algo más, veo la ucha entre la pasión y la inteligencia. Veo una verdad que se repite y es que el hombre (más que la mujer) tropieza dos veces en la misma piedra (a veces montado sobre una moto, o sobre un coche). Veo lo fácil que es perdonar cuando hay amor, pero lo duro que es hacer lo correcto.
Y una lección muy importate, no siempre podemos rectificar nuestra meteduras de pata, no solo la muerte es irreversible.
Entre lobos
Entre lobos es una magnífica película por muchos aspectos. La localización (Sierra Morena) bellísima. La fotografía muy buena, recuerda a la serie "El Hombre y La Tierra". Y el argumento genialmente ambiguo; la historia discurre en una gran parte entre lobo en el sentido zoológico del término, pero también entre lobo en el sentido más peiorativo de la expresión "El hombre es un lobo para el hombre".
jueves 21 de octubre de 2010
La red social
El valor de algo puede ser efímero, sostenible o universal. En esta película se pone de manifiesto que si se consigue una web para conectar a las personas (una red social) y se mantiene al margen de beneficios inmediatos, lograremos un valor sostenible. Pero si somos coherentes y hacemos del trabajo bien hecho y de terminar todo lo que empecemos una manera de vida, entoces conseguiremos un valor universal, en el espacio y en tiempo. Se nos reconocerá o no, pero eso depende de la capacidad que tengamos de hacernos conocer. Muy buena película.
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