
Buena y divertida película francesa donde Philippe (François Cluzet) es un millonario tetrapléjico que ve como su aburrida y dependiente vida va a cambiar cuando en una excentricidad decide contratar a Driss (Omar Sy) un trapichero al que conoce cuando está entrevistando a una larga lista de cuidadores parados que busca un empleo. Lo que llama la atención es que Philippe escoge al único que solo buscaba la firma de que se había presentado al puesto para poder cobrar el subsidio del desempleo. Al final, estos dos personajes diferentes lejos de chocar se van a complementar haciendo de la vida un secuencia de aventuras en busca de la fecilidad. Hay que verla.


