A pocos minutos del 29 de diciembre de 2010 me estremece una sensación, puse CNN+ y veo que ya no hay noticias, que ya no hay opinión, que ya no hay análisis sobre la situación internacional o sobre la economía, que ya no hay debate, que ya no hay entrevistas a escritores, a científicos, a músicos, a cineastas; ya solo hay un cartel repetitivo GH24. Y de fondo la sintonía que confirma el desastre, la de Gran Hermano.
Es como si quitasen la Giralda y en su lugar pusieran un portada de feria, o como si un día de pronto tiran mi casa y colocan una tienda de campaña en su lugar. Ya no interesa cuáles pueden ser las causas de la crisis, o cuáles son las principales noticias culturales, qué está pasando en haiti, Estados Unidos, Afganistan, Irak, Francia, Alemania, Portugal o España. Eso mejor no verlo, o verlo distorsionado desde la perspectiva de la Franquista (o lo que es lo mismo facista y nazi) Intereconomía.
Ya solo nos queda la pública 24 h hasta que la privaticen y la transformen en la fabrica de tontos útiles que no piensan y, por tanto, no critican.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
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